La humanidad entera, en la escuela de la vida, está aprendiendo
todos los días el primer verbo de todas las gramáticas del mundo: yo te amo, tú
me amas, nosotros nos amamos. La única, la verdadera solución a los problemas
es, en definitiva, el amor.
El resume todo, dirige todo, lo perfecciona todo y lo renueva
todo. Da siempre una razón de vivir, una aventura nueva cada día.
Lo importante en este mundo no es el género de ocupación, el
quehacer al que nos consagramos, el cargo que ocupamos o el estatus social al
que pertenecemos; lo importante es el lugar que el amor ocupa en nuestras
vidas.
Porque créeme, la mayor pobreza del hombre es no tener nada, ni
nadie que amar y no ser amado por nadie.
El amor no engaña jamás. Somos nosotros quienes, la mayoría de las
veces nos engañamos sobre el amor.
Yo me río dentro de mi corazón de todos aquellos que se burlan de
el y lo ensucian, de todos aquellos que han echo del amor una cosa vergonzosa.
Te lo aseguro: no hay nada más bello sobre la tierra.
El es esa presencia interior, profunda, invisible, que invade
nuestra inteligencia, nuestra voluntad, nuestro corazón, todo lo que somos y lo
llena de la persona a quien amamos.
Esta presencia despierta nuestros sentimientos de tal manera que
nos transforma en lo que realmente somos y hace germinar, aflorar y elevarse
todo lo que hay de verdadero, de bueno, de bello en tu ser y en el ser amado.
Quizás sea por eso que lo deseamos y lo tememos, el da rienda
suelta a tantas cosas, nos descontrola de tal modo, que nos asusta y nos
intriga a la vez.
Tenemos miedo a sufrir y nos decimos: Si no quieres sufrir, no
ames. Pero si no amas ¿para que vivir? Ama al amor porque vale nuestra vida
entera.
Es por eso que, en este día, quiero recordarte todo esto que tú ya
sabes, pero que a lo mejor tienes guardado en el último cajón de tú corazón.
Ábrelo, sácalo y ponlo en tú sonrisa de hoy, en el apretón de
manos, en el saludo, en el abrazo, en el beso y en cada gesto, porque todo ese
amor que desprendas te será devuelto y multiplicado.
No importa mucho, si los demás no entienden esa actitud tuya ante
la vida. Créeme es tan solo su egoísmo, y el egoísmo es el único enemigo del
amor.
Su vida esta vacía porque solo la tienen llena de si mismos, por
eso la nuestra no estará verdaderamente llena, hasta que no dejemos que el amor
lo ocupe todo, lo arrase todo.
La suma de dos "YO" egoístas, jamás dará un "nosotros".
No olvides nunca que para ganar la "Gran vuelta" de
nuestra vida, tenemos que correr con plena dedicación y poniendo lo mejor de
nosotros mismos en cada "Etapa" de todos los días.
Y no todo es Sol, sin embargo, si no fuera porque también hay noche
nunca podríamos ver las estrellas, ni la promesa que guarda la oscuridad, de
que habrá una nueva aurora después de ella.
Así sucede también con el amor, que nace y muere, pero que jamás
desaparece.
Mientras que el corazón del mundo siga latiendo, el Amor seguirá
viviendo.
Por eso mi deseo en este día, que es tan especial, porque es
único, es que brille en ti por siempre.
Quien
no es capaz de llorar no es capaz de amar.
Al
amor lo pintan ciego y con alas, ciego para no ver los obstáculos, y con alas
para volar siempre unidos
Si mis labios fueran plumas y mi corazón un
tintero, con la sangre de mis venas escribiría te quiero.
Si el amor es como un volcán, tú eres la lava
de mi vida.
Al principio todos los pensamientos pertenecen
al amor, después todo el amor pertenece a los pensamientos.
El verdadero amor no se conoce por lo que se
exige si no por lo que se ofrece.
Si alguien te falla una vez dale otra
oportunidad una y otra vez hasta que esta entienda cuanto la amas.
La vida se acaba, el amor no.
Querer no es lo mismo que amar, quien ama
llora, mas quien quiere lamenta.
Quien pide una prueba de amor, se prueba a sí
mismo.
Los hombres saben querer, más las mujeres los
enseñamos a amar.
En el amor no son necesarias las palabras, sino
las miradas.
Tu mirada me encanta, tus gestos me fascinan,
tu sonrisa me seduce, pero tu amor es realmente lo que me inspira.
Cree en mí que yo creeré en ti, confía en mí
que yo confiaré en ti, llora por mí que yo lloraré por ti, sueña que yo soñaré
por ti, y ámame como yo a ti.
Si yo fuese el sol, estaría siempre en tu vida
para que nunca sintieses frío, si fuera la luna de noche, te cantaría para que
pudieses dormir, pero como solo soy una simple chica, te escribo estos versos
para que a mi lado tú quieras vivir.
Amar es poder enojarse, sin dejar de amarse.
Cada vez que te veo mi corazón comienza a
latir, pero se desvanece, cada vez que te veo ir.
El amor es como un juego de azar, arriésgate a
ganar cariño o a perder el corazón.
Si cada vez que pensara en ti una estrella se
apagara, no hubiese estrella en el cielo que brillara.

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